¿Qué es la pureza del aire comprimido?
La pureza del aire comprimido se refiere al nivel de contenido de partículas sólidas, humedad, aceite y otras impurezas en el aire comprimido. La pureza influye directamente en la vida útil del equipo neumático, en el rendimiento de los productos y en la seguridad de los procesos, especialmente en sectores como la alimentación, la farmacéutica, la electrónica y la manufactura de precisión, donde los requisitos de calidad del aire son extremadamente estrictos.
Estándar internacionalmente aceptado: ISO ISO 8573
ISO La ISO 8573 es la norma mundialmente reconocida para la clasificación de la calidad del aire comprimido, y se divide en tres partes principales:
- ISO ISO 8573‑1: establece las clases de pureza del aire comprimido, evaluando por separado los tres contaminantes principales —partículas, agua y aceite— según sus respectivas categorías (por ejemplo, Class 1.1.1);
- ISO Las partes 2 a 9 de la ISO 8573: abarcan métodos de ensayo específicos, como el conteo de partículas, la medición del punto de rocío y la detección de vapores de aceite, entre otros;
- Para cada contaminante se fijan límites claros basados en su concentración o contenido; cuanto menor sea el número de la clase, mayor será la pureza.
Contaminantes clave y puntos de control
•Partículas sólidas: afectan la respuesta de las válvulas y la precisión de los sensores, y deben controlarse mediante filtros de múltiples etapas (prefiltración, filtración principal y filtración fina);
•Humedad: se caracteriza mediante el punto de rocío a presión (PDP), y se utilizan secadores frigoríficos o desecantes para cumplir con los requisitos;
•Aceite: incluye niebla de aceite, vapores de aceite y aceite en estado líquido, y requiere una gestión combinada mediante filtros antigrasa y tecnologías de compresión sin aceite.
¿Cómo lograr la limpieza conforme a la normativa?
Para cumplir con los requisitos es necesario un diseño sistemático: seleccionar adecuadamente el tipo de compresor (con aceite/sin aceite), equipar con dispositivos de posttratamiento compatibles, verificar periódicamente la eficacia de los filtros, realizar controles periódicos de la calidad del aire y mantener registros de operación y mantenimiento. La instalación de un único equipo no basta para satisfacer los requisitos de niveles de clasificación superiores.