I. Conforme a la normativa y las especificaciones técnicas
El tanque de almacenamiento de aire comprimido que acompaña al compresor se clasifica como recipiente a presión fijo, y su decisión de baja debe ajustarse estrictamente a la “Norma Técnica de Seguridad para Equipos Especiales TSG 21—2016: Reglamento de Inspección Técnica de Seguridad para Recipientes a Presión Fijos”. Esta norma establece claramente que los tanques de almacenamiento que hayan alcanzado su vida útil de diseño, no superen la inspección, presenten defectos graves irreparables o, tras una evaluación de seguridad, se determine que ya no reúnen las condiciones para continuar en servicio, deben ser dados de baja.
II. Principales supuestos de baja
- Haber superado la vida útil de diseño (generalmente de 10 años) y no haberse sometido, como es exigido, a una evaluación de aptitud para el servicio;
- Detectarse durante la inspección periódica grietas superiores a los límites admisibles, reducción de espesor por corrosión extensa, deterioro del material o deformaciones estructurales, entre otros defectos irreparables;
- Quedar inoperativos los dispositivos de seguridad (como válvulas de seguridad y manómetros) y resultar imposible su calibración o sustitución;
- Tras accidentes de sobrepresión, sobrecalentamiento o errores de operación, constatarse mediante inspección una reducción significativa de la capacidad portante;
- Carecer de documentación técnica, estar desprovisto de placa de identificación o resultar imposible rastrear la información de fabricación e inspección, lo que impide llevar a cabo una evaluación efectiva.
III. La inspección periódica constituye un paso clave en la determinación de la baja
De acuerdo con la norma TSG 21, los tanques de almacenamiento deben someterse a inspecciones periódicas, que incluyen el examen exterior, la inspección interior y exterior, así como la prueba de resistencia a la presión. El período de inspección suele ser el siguiente: para los equipos clasificados en los niveles de seguridad 1 y 2, al menos una vez cada seis años; para el nivel 3, al menos una vez cada tres años; y para el nivel 4, debe vigilarse su uso y acortarse el intervalo de inspección. Cuando la conclusión de la inspección sea “dar de baja” o “no autorizar su uso continuado”, deberá interrumpirse su funcionamiento y cumplirse el procedimiento de baja.
IV. Requisitos para la eliminación
Una vez confirmada la baja, se deberá descargar la presión, vaciar el recipiente, cortar las tuberías de conexión, dañar la estructura portante de presión (por ejemplo, practicando orificios o cortando los cabezales), y realizar la correspondiente señalización y registro. Queda terminantemente prohibido modificar, utilizar a presión reducida o vender sin cancelar la inscripción registral un tanque de almacenamiento dado de baja.