Objetivo básico de la limpieza
El elemento central de la limpieza de las tuberías de los compresores de aire consiste en reducir la influencia que los residuos internos pueden ejercer sobre el sistema de aire comprimido. En el interior de las tuberías no deben quedar restos visibles tales como escorias de soldadura, óxido, sedimentos, virutas de mecanizado, suciedad oleosa, fragmentos de materiales de sellado ni acumulaciones de agua. En sistemas de funcionamiento continuo o con exigencias elevadas en cuanto a la calidad del aire utilizado, también es preciso prestar atención al control de partículas microscópicas, niebla de aceite y vapor de agua.
Principales contaminantes y requisitos de control
- Partículas sólidas:La superficie interior de las tuberías debe estar libre de escamas de óxido sueltas, virutas metálicas, partículas de arena y polvo, a fin de evitar que ingresen en válvulas, cilindros, instrumentos y equipos que utilizan gas.
- Mancha de aceite:La superficie interior de las tuberías no debe presentar películas ni gotas de aceite visibles, a fin de evitar que los componentes oleosos contaminen el aire comprimido y afecten a los equipos de tratamiento posterior.
- Humedad:Tras la instalación y la purga, se debe reducir la acumulación de agua; durante el funcionamiento, la condensación debe controlarse mediante dispositivos de drenaje y equipos de secado.
- Residuos de la obra:Los restos de sellador, las virutas de la cinta de teflón, las escorias de soldadura y las rebabas en los extremos de los tubos deben eliminarse cuidadosamente para evitar obstrucciones o desgaste.
Requisitos de limpieza durante la fase de instalación
Durante el procesamiento y la instalación de las tuberías, se debe mantener cerrada la boca de la tubería para evitar la entrada de sedimentos, agua de lluvia y objetos extraños. Tras el corte, el biselado y la soldadura, es necesario eliminar las salpicaduras, las escamas de óxido y las rebabas. Al almacenar las tuberías, se debe evitar su disposición a cielo abierto con la boca expuesta, a fin de prevenir la humedad y la contaminación en el interior. Hasta la finalización de la instalación, no conviene dejar las tuberías abiertas durante períodos prolongados; cuando sea necesario, se podrán emplear obturaciones temporales o tapones de sellado.
Requisitos de purgado y enjuague
Las tuberías de aire comprimido nuevas o sometidas a mantenimiento suelen requerir una operación de purgado. Dicho purgado debe efectuarse por tramos, utilizando aire comprimido o un método autorizado por el proyecto, hasta que la corriente de salida esté libre de partículas visibles y de impurezas. Durante el purgado, deben evitarse los instrumentos de precisión, las válvulas de regulación y los equipos terminales de consumo de aire; en caso necesario, se deberán desmontar o aislar previamente los componentes correspondientes. Una vez finalizado el purgado, es preciso restablecer el sistema de inmediato y proceder a la verificación de fugas.
Método de inspección de aceptación
- Inspección visual:Observe si en la boca del tubo de inspección, en los puntos bajos de drenaje y en la entrada del filtro hay corrosión evidente, suciedad oleosa, acumulación de agua o impurezas.
- Inspección con tela blanca o papel de filtro:Coloque un paño blanco limpio o papel de filtro en la salida de purga y verifique la presencia de partículas visibles, manchas de aceite o marcas de agua.
- Inspección del filtro:Observe la diferencia de presión y el estado de drenaje del filtro preliminar para determinar si aún hay una cantidad considerable de impurezas en la tubería.
- Requisitos de inspección del proyecto:En los sistemas que exigen una calidad de gas específica, se pueden realizar ensayos de partículas, contenido de aceite o contenido de agua conforme a la documentación técnica.
Control de humedad, aceite y filtración
La limpieza de las tuberías depende no solo de la fase de construcción, sino también del compresor de aire, del equipo de tratamiento posterior y de la gestión operativa. Debe seleccionarse el filtro, el equipo de secado y el dispositivo de drenaje automático adecuados según las necesidades de consumo de aire. Los filtros deben instalarse en ubicaciones de fácil acceso para su mantenimiento y sustituirse conforme a la diferencia de presión o al ciclo de uso. En los puntos más bajos de las tuberías se deben disponer puntos de purga para facilitar la evacuación del agua condensada y de los sedimentos.
Requisitos de operación y mantenimiento
- Realice inspecciones periódicas de las válvulas de purga en los puntos bajos y de los drenajes automáticos para garantizar un drenaje adecuado.
- Revise periódicamente la diferencia de presión del filtro para evitar que el elemento filtrante se obstruya o pierda eficacia.
- Antes de volver a poner en servicio tras el mantenimiento, se deben realizar limpieza y purgado locales.
- Cuando se detecten corrosión, fugas, aumento del agua estancada o una caída de presión anormal, se deberá identificar y eliminar la fuente de contaminación.
- Para los puntos de consumo de gas de mayor importancia, se puede establecer un sistema de inspección y registro periódicos.
Precauciones de seguridad
Antes de realizar inspecciones, purgas o limpiezas de tuberías, debe verificarse que el sistema se haya despresurizado y que las fuentes de energía estén aisladas. Las salidas de descarga deben ubicarse lejos de personas y equipos, a fin de evitar que corrientes de aire a alta velocidad arrastren impurezas y causen daños. Al utilizar agentes de limpieza químicos, es preciso confirmar su compatibilidad con los materiales de la tubería, los elementos de sellado y los procesos de uso posterior del gas, y gestionar los efluentes conforme a la normativa vigente.
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