Errores comunes en el diseño de impermeabilización de las salas de compresores de aire
En la construcción de naves industriales, muchas personas consideran que la sala de compresores de aire solo requiere un tratamiento impermeabilizante sencillo y convencional. Sin embargo, esta idea suele dar lugar, durante la fase de uso, a problemas como el encharcamiento del suelo, la penetración de aceites y grasas e incluso daños estructurales. El entorno de la sala de compresores de aire presenta características particulares, por lo que sus exigencias en materia de impermeabilización son muy superiores a las de los espacios destinados a equipos de secado convencionales.
¿Por qué no basta con una simple impermeabilización?
Durante su funcionamiento, el compresor de aire presenta las siguientes condiciones operativas especiales, que determinan la complejidad de su diseño contra filtraciones:
- Descarga de agua de condensaciónDurante los procesos de compresión y enfriamiento del aire se genera una gran cantidad de condensación; si el drenaje es deficiente o la impermeabilización del suelo falla, es muy fácil que se acumule agua.
- Riesgo de fuga de lubricante: Algunos compresores de aire y equipos auxiliares utilizan lubricante; en caso de una fuga mínima, las capas impermeables convencionales no pueden impedir la penetración de sustancias oleosas.
- Impacto de las vibraciones del equipoLas vibraciones continuas durante el funcionamiento del compresor de aire pueden provocar la fisuración de las capas impermeables rígidas convencionales, lo que compromete su eficacia como barrera contra la filtración.
Puntos clave del diseño de impermeabilización para la sala de compresores de aire
Para garantizar la seguridad y la limpieza del cuarto de equipos, el diseño de impermeabilización debe considerarse de manera integral desde tres aspectos: el suelo, las paredes y el sistema de drenaje.
Tratamiento de impermeabilización y protección contra aceites en el suelo
El suelo de la sala de compresores no solo debe ser impermeable, sino también resistir la penetración de aceites. Por lo general, se recomienda utilizar hormigón impermeable como capa base y, sobre su superficie, aplicar un revestimiento de pavimento resistente a los aceites, a la abrasión y con cierta flexibilidad. De este modo, se evita la infiltración de agua y aceites, al tiempo que se garantiza la capacidad de soportar las vibraciones y las cargas pesadas de los equipos.
Impermeabilización de paredes y rodapiés
En la parte inferior de los muros se debe instalar un zócalo impermeable, con una altura generalmente no inferior a 15 centímetros. El material del zócalo debe integrarse sin juntas con la capa impermeable del suelo, a fin de evitar que los líquidos se filtren por las juntas de las esquinas hacia el interior del muro y prevenir la humedad, el moho o la corrosión de las armaduras estructurales.
Diseño científico de sistemas de drenaje
La impermeabilización no consiste únicamente en impedir la filtración; lo más importante es facilitar el drenaje. En la sala de equipos se deben instalar canales de drenaje o sumideros adecuados, equipados con dispositivos de separación de aceite y agua. El suelo debe diseñarse con una ligera pendiente para que el agua de condensación y los posibles líquidos derramados fluyan sin obstáculos hacia el sistema de drenaje, evitando así su acumulación en la base del equipo.
Recomendaciones sobre materiales y técnicas de construcción
En la selección de materiales, conviene dar prioridad a aquellos de grado industrial que ofrezcan resistencia a la permeación, a los aceites y a las microvibraciones. Por ejemplo, los recubrimientos de suelo a base de epoxi modificado o de poliuretano presentan un rendimiento sobresaliente en cuanto a la impermeabilización frente a los aceites y a la adherencia. En cuanto a los procedimientos de aplicación, es indispensable garantizar que el soporte esté seco y nivelado, y ejecutar rigurosamente, conforme a las normas, la aplicación superpuesta de la capa de imprimación, la capa intermedia y la capa de acabado, asegurando así la integridad y el espesor de la capa impermeable.
Mantenimiento diario y inspección de impermeabilización
Incluso cuando se adopta un diseño de impermeabilización de alta calidad, el mantenimiento cotidiano sigue siendo indispensable. El personal operativo debe inspeccionar periódicamente si las canaletas de drenaje están obstruidas y si el separador de aceite‑agua funciona correctamente, prestando especial atención a la presencia de grietas o descamación en el suelo. En caso de detectar daños en la capa impermeable, es necesario repararlos de inmediato con materiales del mismo tipo, a fin de evitar que el área de filtración se extienda.
Aún no hay comentarios, bienvenido a tomar el sofá ~